El primer año del gobierno de Rodrigo Paz tendrá una presentación distinta. En lugar de concentrar el balance de gestión en una intervención presidencial, el Ejecutivo distribuirá la exposición entre sus ministros.
El 8 de noviembre, el Presidente remitirá su informe escrito a la Asamblea Legislativa Plurinacional. Desde el 9 de noviembre, los titulares de las carteras ministeriales comenzarán a presentar individualmente sus respectivos balances, en una agenda que se extenderá hasta el 20 de noviembre.
El cambio introduce una diferencia en la comunicación gubernamental: cada ministerio tendrá espacio para explicar lo que hizo, los avances que considera alcanzados y los desafíos que enfrenta.
En el pasado, el informe anual estuvo más asociado a una intervención presidencial de carácter protocolar, con un repaso de cifras, anuncios y actividades de la gestión. La atención se concentraba en el discurso del mandatario, mientras el desempeño específico de cada ministerio quedaba menos expuesto al escrutinio público.
La nueva modalidad puede ofrecer mayor información sectorial. Sin embargo, no debe confundirse una exposición ministerial con un ejercicio de rendición de cuentas.
La Constitución Política del Estado, en su artículo 172, numeral 12, establece que el Presidente debe presentar anualmente a la Asamblea Legislativa un informe escrito sobre el curso y estado de la Administración Pública, acompañado de las memorias ministeriales.
Es decir, la presentación del documento presidencial responde a una obligación constitucional. Las exposiciones individuales amplían el formato de comunicación del Ejecutivo, pero no sustituyen las atribuciones de fiscalización de la Asamblea.
Por Equipo de redacción
