Sáb. Ago 22nd, 2026

Andrónico lidera las encuestas en Bolivia mientras la ausencia de Evo Morales genera incertidumbre electoral

La última encuesta de Captura Consulting, publicada por Red Uno, sitúa a Andrónico Rodríguez a la cabeza de la intención de voto con un 18%, seguido de cerca por Samuel Doria Medina (17%) y Jorge Quiroga (16%), en un panorama fragmentado rumbo a las elecciones de 2025. La ausencia de Evo Morales en la medición, debido a su inhabilitación, deja un vacío que podría alterar el escenario si su candidatura es reconsiderada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), mientras la división interna del MAS debilita su histórico respaldo popular.

La última encuesta de Captura Consulting, publicada el 27 de marzo de 2025 por Red Uno, posiciona al presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, como líder en las preferencias electorales rumbo a las elecciones de 2025 en Bolivia, con un 18% de intención de voto. Le siguen de cerca el empresario Samuel Doria Medina, con un 17%, y el expresidente Jorge «Tuto» Quiroga, con un 16%, en una carrera fragmentada donde ningún candidato supera el 20%. Otros nombres como Manfred Reyes Villa (13%) y Chi Hyun Chung (11%) también figuran, mientras que el actual presidente Luis Arce se desploma a un 1%, reflejando un desgaste significativo tras años de crisis económica y divisiones internas en el Movimiento al Socialismo (MAS).

Un dato llamativo de la encuesta es la ausencia de Evo Morales, exmandatario y figura histórica del MAS, quien no fue incluido en la medición. Esta omisión se explica por su inhabilitación legal tras la Sentencia Constitucional 1010/2023 del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), que limita los mandatos presidenciales a dos, continuos o discontinuos, y que fue complementada en noviembre de 2024. Sin embargo, su exclusión genera dudas sobre la precisión del sondeo, dado que Morales aún conserva un «voto duro» estimado entre 16% y 25% en encuestas previas de 2024, y su base podría estar parcialmente representada en el 18% de Andrónico, visto como su posible sucesor en el ala «evista» del MAS.

Comparado con el historial del MAS, el 18% de Andrónico resulta modesto. En elecciones pasadas, el partido logró victorias contundentes con Morales al frente: 53.7% en 2005, 64.2% en 2009 y 61.4% en 2014, mientras que en 2020, con Luis Arce, alcanzó un 55.1%. Si Morales retenía un 20-25% en 2024, su segmento ha caído al menos 7-10 puntos en un año, dispersándose entre Andrónico, los indecisos (14%) y el rechazo a todos (6%). Esta fragmentación refleja tanto la división entre «evistas» y «arcistas» como el desgaste de la marca MAS en un contexto de polarización y competencia opositora renovada.

La inhabilitación de Morales, sin embargo, no está del todo cerrada. Aunque el TCP ha fijado un límite claro, la sentencia no lo nombra explícitamente, y será el Tribunal Supremo Electoral (TSE) quien decida en última instancia si puede postularse con el Frente para la Victoria (FPV), tras su ruptura con el MAS. Morales argumenta que el fallo es político y que sus mandatos pasados, especialmente el de 2006-2009 bajo la antigua Constitución, no deberían contar. Sus seguidores ya amenazan con movilizaciones para presionar al TSE, lo que anticipa un choque entre el rigor jurídico y la dinámica política.

Un punto clave en este debate es si la sentencia del TCP tiene efecto retroactivo. El Artículo 123 de la Constitución boliviana establece que las leyes y fallos no son retroactivos salvo disposición expresa, y la 1010/2023 no lo especifica. Si se aplica solo «para lo venidero», Morales podría reclamar su derecho a un nuevo intento; pero si el TSE interpreta que sus tres mandatos previos (2006-2019) lo inhabilitan, su candidatura quedará bloqueada. Esta ambigüedad deja el escenario electoral en suspenso, con el TSE como árbitro final.

La encuesta también pone en evidencia la incertidumbre del electorado. El 14% de «no sabe» y el 6% de «ninguno» sugieren que una quinta parte de los votantes aún no se decanta, un segmento que podría inclinarse hacia Morales si reapareciera o hacia otros candidatos si la oposición capitaliza el desgaste del MAS. Andrónico, con su 18%, emerge como una figura joven y carismática, pero aún no logra aglutinar el voto histórico del MAS, que oscilaba entre 30% y 60% en sus mejores momentos.

Si Morales queda fuera definitivamente, el 18% de Andrónico podría crecer al absorber más apoyo «evista», aunque la división del MAS y el avance de figuras como Doria Medina y Quiroga complican el panorama. Por otro lado, el 1% de Arce evidencia el colapso de la gestión actual, incapaz de retener siquiera el respaldo de los «arcistas». Esto sugiere que el MAS, sin una reunificación o un liderazgo claro, corre el riesgo de perder su hegemonía por primera vez en dos décadas.

En conclusión, la encuesta de Captura Consulting ofrece una instantánea de un Bolivia electoral fragmentada, donde la ausencia de Morales distorsiona parcialmente las preferencias reales. Su destino dependerá del TSE, que deberá balancear la sentencia del TCP con la presión política y la interpretación de la retroactividad. Mientras tanto, la carrera cerrada entre Andrónico, Doria Medina y Quiroga, junto al alto nivel de indecisos, mantiene la incertidumbre como protagonista rumbo a 2025.

Redacción central análisis

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