Dom. Oct 4th, 2026

El país busca nuevos liderazgos, pero la oferta política revive fantasmas del pasado

¿Y si los favoritos lo son por falta de opciones? La última encuesta de Ipsos Ciesmori reveló un empate técnico entre Doria Medina y Tuto Quiroga, pero más que una elección decidida, el dato parece reflejar una resignación colectiva. Con un tercio del electorado aún indeciso, y con Andrónico Rodríguez en retroceso, la carrera electoral de 2025 entra en una fase crítica, donde la ausencia de liderazgos auténticos podría ser el dato más preocupante de todos

Ni los de siempre, ni los que intentan parecer nuevos: la última encuesta nacional dejó en shock a los analistas y confirmó lo que ya se intuía en las calles. El país busca un liderazgo fresco, pero la oferta política sigue atada al pasado. Andrónico cae, Doria Medina y Tuto empatan por descarte, y el fantasma de Evo ronda a todos.

La encuesta nacional de Ipsos Ciesmori, difundida este 13 de julio por la Red Unitel, generó más incomodidad que certezas entre los analistas políticos. Con un empate técnico entre Samuel Doria Medina (18,7 %) y Jorge “Tuto” Quiroga (18,1 %), y un voto indeciso, nulo o blanco que roza el 32 %, Bolivia entra a una recta final electoral con más preguntas que respuestas.

📉 Andrónico no despega (y Evo tampoco lo deja volar)

Quien parece haber perdido más que puntos en esta encuesta es Andrónico Rodríguez, el candidato promovido por el ala renovadora del MAS, que apenas alcanzó un 11,8 %, lejos de cualquier liderazgo. Su problema es que “juega con el fantasma de Evo Morales” y eso le impide construir una narrativa propia.

El electorado joven y urbano rechaza el autoritarismo, el discurso de victimización y las promesas recicladas. Para ese segmento, Morales es parte del problema, no de la solución.

⚖️ Doria y Tuto: primero por descarte, no por deseo

Aunque lideran, ni Doria Medina ni Tuto Quiroga se pueden jactar de arrasar. Sus porcentajes están dentro del margen de error (±2,2 %), y su posicionamiento obedece más a la lógica del voto útil o resignado.

“Una cosa es la intención de voto y otra muy distinta el deseo”, dicen algunos analistas que ven en estos números una señal de debilidad estructural de los partidos tradicionales.

Ni Doria Medina ha logrado capitalizar plenamente su perfil técnico y empresarial, ni Tuto puede sacarse de encima la etiqueta de político del pasado. Ambos cargan con historias extensas y decisiones polémicas que limitan su crecimiento.

🚨 El voto perdido: la gran incógnita del 31,9 %

Una cifra inquietante: casi un tercio de los bolivianos aún no se decide, o bien opta por anular su voto o dejarlo en blanco. Esta cifra no solo rompe récords históricos, sino que podría ser el factor decisivo de la elección.

Eso convierte a los próximos debates, eventos y errores de campaña en puntos de inflexión. Un traspié podría volcar ese electorado descontento hacia una nueva figura… si es que aparece a tiempo.

🧭 Un sistema sin brújula clara

Bolivia llega a esta etapa electoral sin liderazgos fuertes, sin narrativa unificadora y con un electorado más escéptico que esperanzado. Si algo quedó claro con esta encuesta, es que la oferta política no está conectando con el momento histórico del país.

Mientras tanto, los partidos insisten en reciclar figuras, y los candidatos emergentes no logran romper el techo que impone la nostalgia del poder o el miedo al pasado.

“No hay liderazgo, no hay relato, no hay emoción. Hay un país que busca algo nuevo… y todavía no lo encuentra”, resume el politólogo Juan Aramayo. Tal vez, como el propio voto indeciso, prefiere observar antes de tomar posición.

Redaccion central

Portada gentileza Unitel

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