“El presidente Rodrigo Paz es el presidente todos los días”, afirmó Rivera, al remarcar que un viaje no interrumpe el ejercicio de la Presidencia. Según el viceministro, Paz coordina con su gabinete y con su equipo de Gobierno y mantiene la conducción del Ejecutivo.
El asunto, sin embargo, no termina en quién ocupa el despacho presidencial ni en si puede impartir instrucciones desde otro país.
Gobernar también supone que esas instrucciones aterricen.
Y hoy el aterrizaje se mide en lugares bastante concretos: mercados donde los precios suben y calles donde el transporte amenaza con paralizarse.
Desde el Gobierno se sostiene que existe conducción. En la calle, en cambio, la vara es otra: que las decisiones lleguen antes que la desesperación.
Ahí está el desafío para el Ejecutivo. La coordinación remota puede mantener funcionando la estructura del Gobierno, pero no reemplaza la presencia de ministros y autoridades capaces de enfrentar los conflictos que se están acumulando dentro del país.
Porque gobernar por videollamada puede ser jurídicamente posible; demostrar que se está gobernando es otra cosa.
Por Equipo de redacción
