El asesinato del capitán de la Policía Boliviana, José Carlos Aldunate Meneses, ocurrido la mañana del miércoles 19 de febrero de 2025 en Santa Cruz de la Sierra, ha generado conmoción y preocupación en la región. El hecho se registró alrededor de las 8:00 a.m., cuando Aldunate salía de su domicilio ubicado entre el cuarto y quinto anillo de la avenida Alemania. De acuerdo con los informes preliminares, dos individuos encapuchados descendieron de un vehículo color plomo y le dispararon en al menos 15 ocasiones. Cámaras de seguridad captaron el momento en que Aldunate, al intentar salir en su vehículo, fue interceptado por otro automóvil. Aunque trató de retroceder hacia su garaje, los atacantes continuaron disparando hasta asegurarse de que no sobreviviera antes de huir del lugar.
Testigos del hecho relataron que escucharon múltiples disparos y observaron un vehículo sospechoso estacionado cerca del lugar poco antes del ataque. Estos testimonios y las grabaciones de seguridad han sido clave para las primeras indagaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), que lidera la investigación. Aunque aún no se han determinado los motivos exactos del asesinato, se maneja la hipótesis de un posible ajuste de cuentas debido al modus operandi al estilo del sicariato, caracterizado por la violencia y precisión del ataque. La naturaleza del crimen, con al menos 15 disparos dirigidos directamente al capitán, sugiere una ejecución planificada. Las autoridades están trabajando en la recolección de pruebas y en la identificación de los autores materiales e intelectuales del crimen.
Por otro lado, surgieron versiones que sugerían que el capitán Aldunate podría haber formado parte del equipo de seguridad del viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera. Sin embargo, hasta el momento, no existe información oficial que respalde esta vinculación. El comandante departamental de la Policía en Santa Cruz, Rolando Rojas, confirmó el inicio de las investigaciones y recalcó que se analizarán todas las posibles líneas de investigación para esclarecer el caso. Mientras tanto, la comunidad local se encuentra consternada por el nivel de violencia evidenciado en el ataque, lo que vuelve a poner en el centro del debate público la seguridad ciudadana en la región oriental del país.
