En un intento por evitar una derrota electoral, Grover García lanzó este lunes un llamado urgente a la unidad de la izquierda boliviana, invitando públicamente a Eva Copa, alcaldesa de El Alto, y a Andrónico Rodríguez, senador y líder cocalero, a sumarse al proyecto del oficialismo liderado por Eduardo Del Castillo.
“Hoy más que nunca el pueblo boliviano requiere la unidad”, afirmó García, subrayando la necesidad de consolidar un frente común contra la creciente oposición, que lidera las encuestas presidenciales.
Sin embargo, el contexto político actual complica cualquier posibilidad de pacto. El MAS se encuentra profundamente dividido entre el ala leal al presidente Luis Arce (arcistas) y el sector que sigue a Evo Morales (evistas), quien fue excluido de la carrera electoral por decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Esta fractura, lejos de cerrarse, se ha agudizado tras conocerse que Del Castillo, el candidato oficialista, apenas alcanza un 2% de intención de voto.
A esta crisis interna se suman críticas desde dentro del propio Gobierno. El viceministro de Coordinación Gubernamental, Gustavo Torrico, ironizó sobre el liderazgo de García tras su polémica invitación al analista financiero de derecha Jaime Dunn para sumarse al MAS: “Está más perdido que Adán buscando flores el Día de la Madre”, declaró Torrico, reflejando el caos estratégico que vive el oficialismo.
Copa y Rodríguez priorizan sus propios proyectos
Tanto Eva Copa como Andrónico Rodríguez, ambos con raíces políticas en el MAS, han optado por caminos independientes. Copa, exsenadora masista, se postula por el Movimiento de Renovación Nacional (Morena) y ha tomado distancia del partido que la vio crecer políticamente. Rodríguez, por su parte, lidera la Alianza Popular con un 13.7% de intención de voto y busca dejar atrás las etiquetas de “evista” o “arcista”, apelando a un electorado de izquierda desencantado con el MAS tradicional.
Ambos han expresado poco interés en sumarse al proyecto de Del Castillo, señalando su escasa popularidad y la crisis económica que atraviesa Bolivia, marcada por la escasez de combustible, la inflación y el alza del dólar paralelo.
Panorama electoral adverso para el MAS
Mientras la izquierda permanece fragmentada, la oposición se fortalece. Samuel Doria Medina lidera las encuestas con un 19.6%, seguido por Jorge Quiroga con un 16.6%. Esta ventaja podría ampliarse si el MAS no logra consolidar su base electoral, abriendo el escenario para una segunda vuelta o una eventual derrota oficialista.
Analistas coinciden en que el MAS no solo enfrenta un problema de candidaturas, sino también de credibilidad, en un contexto donde no ha logrado presentar propuestas económicas concretas para enfrentar la crisis.
El liderazgo de Grover García, debilitado incluso dentro del ala oficialista, enfrenta semanas decisivas para intentar recomponer la unidad del partido. Por ahora, todo apunta a que la izquierda boliviana llegará dividida a los comicios del 17 de agosto, facilitando el camino para el retorno de la oposición al poder.
Redaccion central
