La Paz, 8 de julio de 2025.— El Tribunal Supremo Electoral (TSE) lanzó una dura advertencia a la ciudadanía boliviana y a la comunidad internacional sobre una escalada de ataques políticos y mediáticos que —según denuncia— buscan “obstaculizar la organización y realización de las Elecciones Generales de 2025”.
Mediante un pronunciamiento público, el TSE alertó sobre campañas de desinformación, amenazas y presiones que ponen en riesgo el normal desarrollo del proceso electoral previsto para el 17 de agosto. La máxima autoridad electoral calificó estas acciones como “sistemáticas y planificadas”, señalando que provienen de actores políticos y sociales que buscan debilitar la institucionalidad democrática del país.
Defensa de la autonomía electoral
En el documento, el TSE recordó que el Órgano Electoral Plurinacional (OEP) es una entidad independiente y autónoma, con igual jerarquía que los otros órganos del Estado, tal como lo establece la Constitución Política. Subrayó que su labor no está sujeta a la injerencia ni tutela de ningún poder político o institucional.
“Desarrollamos nuestras funciones con apego estricto a la Constitución y no cederemos ante presiones políticas ni intereses sectoriales”, enfatizó el comunicado, ratificando así la continuidad del calendario electoral.
Riesgo político, no jurídico
Aunque el pronunciamiento no menciona nombres, fuentes políticas interpretan que el mensaje estaría dirigido tanto a sectores oficialistas como opositores, algunos de los cuales han cuestionado la imparcialidad del árbitro electoral o sugieren postergar los comicios por falta de condiciones políticas y sociales.
Desde el punto de vista jurídico, no existen causales constitucionales que permitan suspender las elecciones sin vulnerar la autonomía del TSE. Sin embargo, el riesgo radica en el ámbito político y social: posibles movilizaciones, bloqueos o deslegitimaciones que podrían complicar la logística electoral o erosionar la confianza ciudadana.
Llamado a la responsabilidad
El TSE hizo un llamado a los actores políticos y sociales a deponer actitudes confrontacionales y priorizar la paz social y la estabilidad democrática. “La responsabilidad, el respeto y el compromiso con la estabilidad del país deben prevalecer”, concluyó el ente electoral.
A poco más de un mes del día de la votación, Bolivia enfrenta un escenario complejo donde las tensiones políticas podrían poner a prueba no solo el calendario electoral, sino también la solidez democrática del país.
Redaccion central
