El programa Así Decidimos 2025 de Unitel presentó los resultados como un retrato de la incertidumbre electoral que vive el país. La diferencia de 8,4 puntos a favor de Quiroga refleja una ventaja, pero no una victoria asegurada.
La clave está en ese grupo silencioso que no responde a encuestas ni discursos, sino al peso del bolsillo y la emoción del momento.
En la recta final, los analistas coinciden en que el voto boliviano se está volviendo emocional y pragmático a la vez. No se decide por ideología ni por simpatía partidaria, sino por quién puede estabilizar los precios, garantizar empleo y recuperar la confianza.
“Ya no votarán con la razón, sino con el corazón”, dice uno de los comentarios más repetidos en redes, reflejando un sentir colectivo.
Esta segunda encuesta nacional llega a una semana del balotaje y después del debate televisado, donde ambos candidatos vicepresidenciables intentaron mostrarse como el rostro de la estabilidad.
El voto del corazón —el que no figura en los cuadros estadísticos— podría decidir si el país gira hacia la experiencia de Quiroga o la renovación de Paz.
En un escenario donde cada punto vale, el 19 de octubre Bolivia podría sorprender al mundo, recordando que su decisión no siempre se calcula: a veces se siente.
Redacción central Santa Cruz
Fuente: Unitel / Ciesmori – Así Decidimos 2025
