Con un tono firme y un mensaje de independencia, Jorge “Tuto” Quiroga marcó la línea política de su alianza LIBRE para la nueva Asamblea Legislativa: ser una oposición constructiva, crítica, pero no destructiva. “Cheque en blanco no le doy ni a mi señora”, dijo entre risas, pero con una carga simbólica que busca distanciarse del viejo esquema de prebendas y pactos a cambio de cargos.
“Nosotros no pedimos ministerios, embajadas ni direcciones. No venimos por chicles ni ceniceros”, expresó Quiroga, quien aseguró que su bancada respaldará todo lo que considere beneficioso para el país, pero no dudará en rechazar o enmendar lo que considere contrario al interés nacional.
La decisión fue asumida durante una reunión con los asambleístas electos de LIBRE, donde también se designó a Rafael Darío López Mercado como jefe de bancada en Diputados y a Tomasa Yarhui en Senadores. El mensaje fue claro: respetar al gobierno elegido, pero ejercer control y fiscalización desde la oposición
Un giro político en el Legislativo
Tras años de dominio hegemónico en el Parlamento, las palabras de Quiroga reflejan el inicio de una etapa de mayor pluralidad política. “Hemos vuelto a una democracia multipartidaria”, destacó el líder de LIBRE, al remarcar que su alianza no participará del tradicional “reparto de poder”, sino que buscará recuperar la dignidad del debate legislativo.
La fórmula es sencilla pero ambiciosa: apoyar lo que se debe y rechazar lo que no. En una coyuntura marcada por la desconfianza ciudadana, esa forma de legislar podría ser beneficiosa incluso para corregir y mejorar las propuestas del Ejecutivo. No se trata de oponerse por oponerse, sino de construir desde la crítica razonada.
Reacciones y lectura política
Analistas ven en esta postura un intento de reivindicar la ética parlamentaria y romper con el intercambio de favores que debilitó al Congreso en pasadas gestiones. El politólogo Rodrigo Cabrera considera que “si LIBRE cumple su palabra y actúa con independencia, el Parlamento puede recuperar legitimidad ante la opinión pública”.
El mensaje de Quiroga también podría servir como un llamado a las demás fuerzas políticas: discutir sin descalificar, fiscalizar sin paralizar, y entender que la verdadera oposición no es la que grita más fuerte, sino la que propone alternativas.
Redacción central Cochabamba
