La Gestora Pública de la Seguridad Social de Largo Plazo confirmó que invirtió cerca de Bs 220 millones en un frigorífico con sede en Santa Cruz, dedicado a la exportación de carne bovina. La operación, realizada a un plazo de tres años y con una rentabilidad del 6,7%, fue defendida por la entidad estatal bajo el argumento de que la empresa “cumple puntualmente con los pagos de los cupones”.
Sin embargo, la inversión ha despertado críticas entre analistas y sectores sociales, que cuestionan la evaluación de riesgo realizada por la Gestora, dado que el frigorífico —BFC S.A.— fue recientemente vetado por el mercado ruso tras detectarse irregularidades en certificados sanitarios de exportación. El caso se encuentra bajo investigación por parte de las autoridades nacionales.
Riesgo y falta de prudencia
De acuerdo con expertos consultados, colocar recursos previsionales —provenientes de los aportes de trabajadores bolivianos— en una sola empresa del sector cárnico representa una alta concentración de riesgo, más aún tratándose de una compañía con antecedentes operativos y financieros cuestionados.
La rentabilidad pactada del 6,7%, si bien superior a la ofrecida por instrumentos del Tesoro o depósitos bancarios, no compensaría un eventual deterioro crediticio de la empresa, advierten observadores del sistema financiero.
Debate sobre la gestión de fondos previsionales
La Gestora Pública, que desde 2023 administra los fondos de pensiones antes manejados por las AFP privadas, enfrenta ahora un desafío de credibilidad institucional. Legisladores de oposición y analistas han pedido una auditoría independiente para conocer el proceso de aprobación de la inversión, los informes técnicos de riesgo y los criterios usados para determinar la solvencia de la empresa receptora.
El Ministerio de Economía, por su parte, señaló que la entidad estatal “deberá responder y transparentar” la operación.
Contexto sectorial
El frigorífico BFC S.A., ubicado en San Ignacio de Velasco, ha sido uno de los principales exportadores de carne a mercados asiáticos y de Europa del Este. Sin embargo, tras las observaciones rusas, enfrenta limitaciones comerciales que podrían afectar su flujo de ingresos y, en consecuencia, su capacidad de pago futura.
Aunque no existen incumplimientos actuales, el caso ha reabierto el debate sobre los límites y la transparencia de las inversiones previsionales en Bolivia, y sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de control, diversificación y evaluación de riesgo en la gestión de los fondos de jubilación.
Redacción central Santa Cruz
