La nueva administración de Rodrigo Paz enfrenta su primera gran prueba: conformar un gabinete capaz de reconstruir la economía y recuperar la confianza ciudadana. No se trata solo de nombres, sino de principios. El país espera ministros con ética, solvencia técnica y disposición a rendir cuentas públicamente.
Un gabinete con perfil técnico, ético y reformista
El próximo equipo de gobierno debe romper con el pasado reciente y enviar una señal clara al país y al mundo. La crisis económica exige ministros técnicos antes que políticos, con experiencia real en gestión pública, economía productiva y relaciones internacionales. En áreas clave como Economía, Hidrocarburos, Obras Públicas y Educación, el mérito debe imponerse a la militancia, como dice Alfredo Guzmán, docente universitario.
Asimismo, se requiere una reputación limpia. Cada autoridad debe llegar al cargo con su hoja de vida completa, verificable y publicada, demostrando que la transparencia es parte del nuevo ADN de gobierno, añade.
Transparencia digital: una medida para marcar la diferencia
Una propuesta que podría ser considerada por Paz es que se puedan habilitar cuentas públicas de gestión ministerial: espacios digitales donde cada ministro publique mensualmente sus gastos, licitaciones, reuniones y resultados. La iniciativa podría transformar la rendición de cuentas en un ejercicio cotidiano, no en una obligación anual, indica Guzmán.
La medida, inspirada en modelos de open government aplicados en Chile y Uruguay, podría convertir a Bolivia en referente regional de transparencia política. “Gobernar con la verdad es reconstruir la confianza”, es la frase que podría resumir la nueva ética pública que el país reclama.
Rendición de cuentas y confianza ciudadana
Rodrigo Paz enfrenta el reto de demostrar que la transparencia no es discurso, sino práctica de gobierno. Si logra integrar un gabinete con capacidad técnica, integridad ética y compromiso con la rendición digital, el país podría iniciar una nueva etapa de confianza institucional, diálogo social y estabilidad económica.
Redacción central Cochabamba
