La llegada de Felipe VI a Bolivia reabre el debate: entre la diplomacia del presente y las deudas del pasado
La llegada del Felipe VI a Bolivia tiene un fuerte simbolismo político e histórico. Aunque las visitas de la monarquía española suelen estar cargadas de gestos diplomáticos y cooperación, en América Latina siempre reactivan una memoria profunda vinculada a la colonia. En Bolivia, ese pasado sigue presente en el debate público, pero el presente también pesa: los vínculos económicos, sociales y culturales entre ambos países hacen que la relación actual sea mucho más compleja que la historia que los une.
