El expresidente Carlos D. Mesa denunció que su vehículo sufrió daños por la gasolina distribuida en el país y afirmó que el problema afecta a los ciudadanos sin distinción de condición política o económica.
Mesa señaló que su vagoneta tuvo que ser sometida a una limpieza de motor, lo que implicó desarmado, tiempo y costos adicionales. “Como miles de ciudadanos, he sufrido el daño producido por la gasolina”, afirmó al relatar que el problema obligó a intervenir el motor del vehículo.
El exmandatario sostuvo que más allá de discutir el origen del problema, el punto central es que el Estado debe garantizar combustible de calidad. “Es imperativo que el Gobierno garantice la provisión de combustible de buena calidad a los usuarios, cualquiera que sea el tipo de gasolina que se utilice”, señaló.
Las declaraciones surgen en medio de cuestionamientos a la calidad del combustible distribuido por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y a la gestión del Ministerio de Hidrocarburos y Energías de Bolivia, mientras continúan reportes de conductores que denuncian fallas en inyectores, filtros y sistemas de combustión.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa un problema que se extiende en el país: el impacto del combustible en los vehículos. En ese contexto, crece la percepción de que, mientras los usuarios enfrentan los costos de reparación, las autoridades aún no logran ofrecer una solución técnica clara más allá de declaraciones públicas.
Por Equipo de redacción
