La defensa de Medinaceli reivindica su inocencia tras la detención domiciliaria y abre el debate sobre el costo de servir al Estado
La detención domiciliaria dictada contra el exministro de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli no solo cambió el rumbo de su situación judicial, sino que abrió un debate sobre los riesgos que enfrentan los profesionales que asumen cargos públicos. Mientras su abogado anunció que apelará la medida para lograr su libertad irrestricta, la esposa de la exautoridad sostuvo que su esposo actuó de buena fe y lamentó que «la función pública es decepcionante», una reflexión que pone sobre la mesa el impacto que los procesos judiciales tienen sobre la trayectoria y la reputación de quienes ejercen funciones estatales.
