De la promesa rota a la confesión. Hace menos de un mes YPFB prometió que el diésel se normalizaría hasta fin de julio. Hoy, 16 de agosto, el ministro dice lo contrario. “No sabemos cuándo se normalizará”, admitió ante los medios. Es la misma línea que repitió hace días: el abastecimiento “avanza hacia su normalización”, pero sin fecha para el fin de las filas.
Las excusas fueron cambiando. Primero fueron los 50 días de bloqueos que no dejaban pasar cisternas. Después, los nuevos protocolos de calidad por la gasolina contaminada que dañó a 70.000 vehículos. Luego, las “mafias de desvío de combustible”. Ahora el culpable es el mar.
Según Blanco, el problema está en Arica y en Chile. “Se tienen que abrir ventanas para que entre el barco, no entra el barco por la marea”, explicó. De esa ventana dependen las 100 cisternas por día que deberían entrar al país. “Acaba de haber un problema en Chile”, dijo en julio para justificar por qué no podía cumplir el plazo de YPFB.
Mientras tanto, el país a media máquina. Los números que no salen en el discurso oficial los dan los choferes en la calle: en Santa Cruz, la ciudad más grande del país, el transporte público opera con solo el 50% de sus buses afiliados y el 70% de los camiones de carga pesada están varados en los surtidores.
“El peor diésel que un agropecuario puede tener es el que no hay”, lanzó el propio ministro, consciente de que la campaña agrícola de invierno está en riesgo.
El plan B: que importen los privados. Ante la falta de dólares y la caída de la producción — Bolivia importa casi todo el diésel y más del 50% de la gasolina que consume — el gobierno de Rodrigo Paz activó el Decreto Supremo 5644.
La norma abre el mercado privado de combustibles con precio de referencia, bajo control de la ANH. El Estado seguirá importando vía YPFB, pero ahora cualquier privado podrá traer su propio combustible. Es la salida que ya había probado Luis Arce de forma transitoria cuando quitó el subsidio de 20 años en noviembre de 2025.
Blanco jura que no hay problemas de plata para importar porque se paga diferido y que no habrá gasolinazo. Pero para el transportista que lleva 2 días durmiendo en su cabina en la fila, eso no llena el tanque.
Por Equipo de redacción
