Durante la ceremonia de ascensos y entrega de símbolos de mando, Justiniano afirmó que portar el sable y la pistola no representa un privilegio, sino una responsabilidad mayor con el Estado y el pueblo boliviano.
“Bolivia espera de ustedes serenidad en la crisis, firmeza en la decisión, humildad en el mando y lealtad absoluta a la Constitución”, expresó la autoridad ante el Alto Mando Militar, autoridades civiles y familiares de los ascendidos.
El ministro, posesionado el pasado 3 de junio por el presidente Rodrigo Paz, sostuvo que el país necesita unas Fuerzas Armadas serias, profesionales, respetadas y profundamente patrióticas, cuya actuación esté guiada por el deber y el mandato constitucional.
En su intervención, Justiniano hizo referencia a la compleja coyuntura que atraviesa el país, marcada por bloqueos y hechos de violencia.
“Ninguna demanda justifica la violencia. Ningún conflicto justifica someter a la población. Ninguna reivindicación puede estar por encima de la vida, de la libertad, de la democracia y de la Constitución”, enfatizó.
Asimismo, destacó que el uniforme militar simboliza historia, sacrificio y esperanza, y representa el legado de quienes defendieron la patria y de quienes hoy prestan servicio en fronteras, cuarteles y comunidades del país.
El acto concluyó con la felicitación del Gobierno nacional a los nuevos oficiales y el llamado a fortalecer la institución sobre los pilares de la disciplina, el mérito y la legalidad.
Por EquipoAsimismo, destacó que el uniforme militar simboliza historia, sacrificio y esperanza, y representa el legado de quienes defendieron la patria y de quienes hoy prestan servicio en fronteras, cuarteles y comunidades del país.El acto concluyó con la felicitación del Gobierno nacional a los nuevos oficiales y el llamado a fortalecer la institución sobre los pilares de la disciplina, el mérito y la legalidad.
Por Equipo de redacción
