Velasco relató el encuentro a través de una publicación en sus redes sociales, en la que reprodujo las palabras que dirigió al pontífice. En ellas, presentó el saludo de Santa Cruz y expresó su deseo de que el Papa tenga presente a esta región boliviana en sus oraciones.
«En Santa Cruz lo esperamos siempre con los brazos abiertos y con todo el cariño de nuestra gente», manifestó el gobernador ante León XIV.
El mensaje tuvo un tono marcadamente espiritual. Velasco no solo pidió la bendición para Santa Cruz, sino que vinculó la fe con el horizonte al que aspira su pueblo: «Porque sin la bendición de Dios no somos nada, y sin Él jamás llegaremos a ser todo lo que estamos llamados a ser», escribió.
El gobernador describió la experiencia como un momento profundamente emotivo y un orgullo personal, al destacar el privilegio de haber podido conversar directamente con el jefe de la Iglesia católica.
También afirmó ser la primera autoridad boliviana elegida por voto popular en saludar personalmente al Papa León XIV. Esta afirmación corresponde a su publicación y requeriría una verificación histórica independiente para establecerla como un hecho confirmado.
Más allá de la emoción personal, el episodio proyecta una imagen de Santa Cruz vinculada a sus raíces religiosas y a una identidad colectiva que el gobernador quiso representar ante el pontífice. Su mensaje fue, ante todo, una expresión de fe y de orgullo por la tierra que gobierna.
Por Equipo de redacción
