En medio de un clima político marcado por la crisis económica y la fragmentación del oficialismo, el presidente Luis Arce intensifica su presencia en regiones rurales, donde busca asegurar el voto de sectores históricamente leales al Movimiento al Socialismo (MAS).
Durante la entrega de obras en el municipio de Pelechuco, departamento de La Paz, Arce afirmó que “los pobres, humildes y las personas del área rural no tienen más opción que apostar por el MAS”, argumentando que la derecha busca eliminar los programas sociales y privatizar recursos estratégicos como el litio y el gas.
Este tipo de discursos, realizados en actos de gestión gubernamental, ha generado cuestionamientos desde sectores opositores y analistas políticos, quienes advierten sobre la delgada línea que separa la rendición de cuentas del uso proselitista de los recursos públicos.
No es la primera vez que Arce apela a este tipo de retórica durante actividades oficiales. En los últimos meses, el mandatario ha repetido mensajes similares en otros actos en Cochabamba, Potosí y Beni, afirmando que la única defensa de los intereses populares proviene del MAS, mientras califica a sus adversarios como representantes de la oligarquía y del interés extranjero.
El contexto electoral es complejo para el MAS, que enfrenta una fuerte disputa interna tras la inhabilitación de Evo Morales como candidato, la baja popularidad del gobierno y la emergencia de otras figuras dentro y fuera del oficialismo. En este escenario, Arce intenta mantener la cohesión de su base rural, clave para cualquier aspiración electoral.
Hasta el momento, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) no se ha pronunciado sobre posibles infracciones a la normativa que prohíbe el uso de actos estatales para hacer campaña. La oposición, por su parte, exige neutralidad institucional y respeto a la ley electoral.
Redaccion central
