Tras la histórica segunda vuelta electoral en Bolivia, el presidente electo Rodrigo Paz convocó al diálogo y la unidad nacional, asegurando que los bolivianos “han dado un mandato claro” y que su gobierno será un espacio de consenso y construcción colectiva. Paz destacó que la prioridad de su administración será superar la crisis económica, social y política, e invitó a los sectores productivos y sociales a trabajar en conjunto para recuperar la confianza ciudadana y estabilizar el país.
Por su parte, el expresidente y candidato derrotado Tuto Quiroga felicitó a Paz por su victoria y enfatizó la necesidad de respetar la voluntad popular, llamando a todas las fuerzas políticas y ciudadanas a mantener la calma y colaborar en el fortalecimiento de la democracia, evitando polarizaciones que puedan afectar la gobernabilidad.
El balotaje se desarrolló en un contexto de desafíos económicos y sociales significativos, con expectativas de estabilidad y recuperación tras años de crisis, mientras la comunidad internacional destacó la transparencia del proceso electoral y la importancia del diálogo político abierto.
Se espera que Rodrigo Paz presente su gabinete en las próximas semanas y avance en la definición de políticas económicas y sociales prioritarias, mientras la oposición liderada por Quiroga mantendrá un papel de vigilancia democrática, promoviendo la cooperación institucional y la rendición de cuentas.
Bolivia inicia así un nuevo capítulo político marcado por la esperanza de unidad y la obligación de respetar los resultados electorales, con el desafío de traducir el mandato ciudadano en políticas efectivas y mantener la confianza de la población y el equilibrio institucional.
Portada Rodrigo Paz, electo presidente y Jaime Paz expresidente
Redacción central La Paz
