La visita de Boric se enmarcó en la investidura de Rodrigo Paz Pereira, nuevo presidente de Bolivia, pero su presencia se destacó más por su estilo accesible que por los actos protocolares oficiales. Videos virales en redes sociales captaron al mandatario recorriendo zonas comerciales, comprando recuerdos y dialogando con vendedores locales, lo que los ciudadanos describieron como un gesto de humildad y valentía.
En redes, los testimonios se multiplicaron: bolivianos compartían imágenes y comentarios sobre su forma de acercarse a la gente, calificándolo como “humilde”, “valiente” y “cercano”. Esta interacción directa contrastó con la usual presencia de delegaciones extranjeras, que suelen mantenerse resguardadas tras estrictos protocolos.
Medios locales como ERBOL destacaron en sus titulares que Boric recorrió la ciudad “sencillo y sin protocolos”, mientras que usuarios de redes sociales subrayaron que el presidente chileno logró simpatía inmediata al “bajarse del pedestal presidencial”. La ausencia de incidentes o críticas negativas durante su recorrido reforzó la percepción de normalidad y confianza en la ciudadanía paceña.
Expertos en diplomacia y relaciones internacionales comentaron que este tipo de acercamiento fortalece la imagen de un líder que prioriza la conexión humana y la cercanía con la sociedad, creando vínculos positivos entre países a nivel simbólico y cultural.
Redacción central La Paz
