Chi Hyun Chung no es ajeno a la controversia. El pastor evangélico y precandidato presidencial ha construido su imagen política sobre una base de valores tradicionales, pero sus más recientes declaraciones han provocado un fuerte debate. En una entrevista con Ximena Antelo, sostuvo que la mujer debe dedicarse exclusivamente al hogar, mientras que el hombre es quien tiene la responsabilidad de traer el sustento. Además, al referirse a las madres solteras, las calificó como parte de una «situación anormal», reafirmando su visión de la familia tradicional.
Estas declaraciones han sido duramente criticadas por organizaciones de mujeres y sectores progresistas, que consideran que su discurso refuerza el patriarcado y desconoce la realidad de muchas familias bolivianas, donde las mujeres desempeñan tanto el rol de cuidadoras como el de proveedoras. Además, el rechazo no solo proviene de sus opositores políticos, sino también de votantes que podrían haber considerado su candidatura, pero que ahora ven sus posturas como un retroceso en materia de equidad de género.
Sin embargo, Chi también cuenta con una base de apoyo entre sectores conservadores y religiosos que respaldan su visión de la familia. Su estrategia parece apuntar a este electorado, apostando a que su postura sobre los roles de género le otorgue un núcleo sólido de votantes.
El impacto de estas declaraciones en su candidatura aún es incierto. En una sociedad boliviana dividida entre visiones progresistas y conservadoras, la pregunta es si su discurso le asegurará una base fiel o si terminará alejándolo de un electorado que busca mayor inclusión y equidad.
Redaccion central – análisis
