La reciente denuncia penal presentada por Ludwing Sánchez contra la cúpula de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) por el caso Botrading marca un nuevo capítulo en el manejo de recursos estratégicos del Estado boliviano. El caso se centra en operaciones realizadas por Botrading S.A., una subsidiaria creada en Paraguay en 2019 para intermediar en la importación de combustibles, que, según informes parlamentarios, incurrió en prácticas opacas que habrían generado sobrecostos por más de 56 millones de dólares en dos años.
El informe de la Comisión Especial de la Cámara de Diputados, aprobado en mayo, detalló que Botrading compraba combustibles a bajo precio para luego revenderlos a YPFB con márgenes considerablemente altos. Este patrón de intermediación no solo cuestiona la eficiencia del esquema comercial de la estatal, sino también su transparencia en un momento de escasez de combustibles y presión fiscal.
La denuncia incluye cargos como negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas, conducta antieconómica y sociedades ficticias, entre otros. Uno de los puntos más controversiales es el posible conflicto de interés de Omar Alarcón, quien habría ocupado simultáneamente cargos en Botrading y en Yacimientos del Litio Bolivianos.
Mientras YPFB, bajo la presidencia de Armin Dorgathen, argumenta que Botrading permitió romper monopolios de proveedores y ahorrar 30 millones de dólares, los datos revelados por la comisión legislativa y los reportes de organismos internacionales como SENAD y GAFILAT contradicen esa versión y revelan posibles conexiones con familiares del presidente Luis Arce.
La presión sobre el Ministerio Público para que actúe con celeridad y transparencia crece, en un contexto donde la debilidad institucional y la desconfianza pública hacia la gestión de empresas estatales podrían tener repercusiones económicas y políticas profundas. La investigación en torno a Botrading será una prueba clave para la credibilidad del gobierno en un año electoral marcado por tensiones internas y crisis energética.
Redaccion central y agencias
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