La Paz, 5 de junio de 2025 – La confrontación entre el presidente Luis Arce y su antecesor, Evo Morales, alcanzó un nuevo punto crítico con el anuncio de un proceso penal —el número 14 en los últimos meses— contra el líder del ala “evista”, acusado de terrorismo y otros delitos por los bloqueos de carreteras que paralizan partes clave del país.
Morales rechazó enérgicamente la acción judicial. En un mensaje publicado en su cuenta de X (@evoespueblo), afirmó: “¿Acaso con eso resolverán la escasez de combustible o la inflación que provoca hambre en nuestro pueblo?”. Para el expresidente, el proceso forma parte de un pacto entre el gobierno de Arce y sectores de derecha para consolidar el poder y frenar su eventual candidatura presidencial, pese al fallo del Tribunal Constitucional que lo inhabilita tras tres mandatos.
Las movilizaciones, concentradas en Cochabamba, Santa Cruz y Sucre, exigen su habilitación electoral y la renuncia de Arce. Sin embargo, el descontento crece también en sectores no alineados. Gumercinda Antezana, crítica de Morales, denunció que los bloqueos afectan gravemente a comerciantes, transportistas y trabajadores informales, advirtiendo que Morales se victimiza mientras ignora el impacto de sus acciones en los sectores más vulnerables.
En redes sociales, la polarización es clara. Mientras sus seguidores denuncian persecución política y alertan sobre intentos de detención —incluso pidiendo intervención internacional—, otros usuarios condenan los bloqueos como una amenaza al orden y la economía. Post como los de @LuchoXBolivia o @RadarAustral_ acusan a Morales de querer “cercar La Paz” y paralizar el país para presionar al gobierno y al Tribunal Electoral.
Las repercusiones económicas de los bloqueos son evidentes: cortes de rutas que interrumpen el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos, además de generar pérdidas millonarias. La falta de soluciones concretas, tanto por parte del gobierno como de los sectores movilizados, profundiza una crisis que no solo es política, sino también social y económica.
Redaccion central
