El viceministro de Coordinación y Gestión Gubernamental, Gustavo Torrico, volvió a encender la arena política con una declaración tan desafiante como polémica. En el marco del 40 aniversario del Decreto Supremo 21060, el exmandatario Gonzalo Sánchez de Lozada reapareció desde Washington D.C. para defender la medida que en 1985 frenó la hiperinflación del 23.500% pero abrió paso al modelo neoliberal más duro de la región.
Torrico, fiel al estilo confrontacional que lo caracteriza, no solo desestimó los cuestionamientos de Goni al Movimiento al Socialismo (MAS), sino que lanzó una advertencia cargada de confianza en la gestión oficialista:
“Cuando nos vayamos nos van a extrañar”, afirmó, convencido de que la ciudadanía valorará los logros alcanzados frente a un eventual retorno de recetas neoliberales.
El exilio de Sánchez de Lozada, marcado por su salida en 2003 tras la “guerra del gas”, no impidió que criticara duramente al MAS, acusando a sus gobiernos de “despilfarrar” los ingresos del gas natural y provocar la actual crisis económica, hoy reflejada en la falta de dólares y combustibles.
Torrico no dejó pasar el mensaje y apuntó directamente contra los candidatos presidenciales que disputarán el balotaje del 19 de octubre. Según él, tanto Tuto Quiroga (Libre) como Rodrigo Paz (PDC) estarían promoviendo un retorno al modelo del 21060, con mayor apertura de mercado y ajuste estatal, medidas que —según el MAS— profundizaron la desigualdad y debilitaron la economía boliviana en décadas pasadas.
Aunque las protestas por el desabastecimiento y la subida de precios marcan la coyuntura actual, Torrico minimizó el problema. Reto a sus críticos a demostrar los supuestos incrementos en los mercados y calificó el dólar paralelo como un “problema individual”, reforzando la narrativa oficialista de que la crisis no tiene la magnitud que denuncia la oposición.
En medio de un clima de polarización política y económica, la reaparición de Goni y la defensa del 21060 se cruzan con el discurso del MAS, que reivindica la gestión estatal y advierte sobre los riesgos de un retorno neoliberal. El balotaje del 19 de octubre se perfila así como un escenario donde más que candidatos, lo que se enfrenta son dos visiones de país: la continuidad del modelo estatal vs. la reedición del shock neoliberal.
Redaccion central La Paz
