El Instituto Nacional de Estadística (INE) atribuye la reciente caída en la cotización del dólar digital a un aumento en la oferta de divisas y una menor especulación en el mercado cambiario. Durante las últimas semanas, la mayor entrada de dólares a través de exportaciones, remesas y actividades informales, junto con un control fiscalizador más riguroso, ha contribuido a aliviar la presión sobre la demanda especulativa, que había impulsado la subida del dólar en meses anteriores.
No obstante, analistas económicos y reportes del Banco Central de Bolivia (BCB) indican que esta baja es de carácter coyuntural. La percepción de estabilidad generada por una transición política más ordenada tras las elecciones ha calmado momentáneamente las expectativas cambiarias, reduciendo la urgencia de adquirir dólares en el mercado paralelo. Sin embargo, advierten que factores estructurales, como el déficit fiscal, limitaciones en la disponibilidad de divisas y un modelo económico con control cambiario rígido, mantienen latente el riesgo de presiones futuras al alza.
Economistas señalan que el tipo de cambio oficial continúa estable alrededor de 6,96 bolivianos por dólar, pero la brecha con el dólar paralelo permanece alta, reflejando desequilibrios profundos en el sistema cambiario y financiero. La volatilidad en el mercado paralelo podría intensificarse especialmente en los próximos meses ante la proximidad de una segunda vuelta electoral y posibles escenarios de incertidumbre política o económica.
En síntesis, la caída reciente en el precio del dólar paralelo en Bolivia brinda un respiro temporal, pero no elimina las vulnerabilidades económicas subyacentes que podrían traer nuevas tensiones cambiarias. El comportamiento del dólar en lo que resta de 2025 estará determinado por factores políticos y económicos que siguen en desarrollo, haciendo imprescindible un seguimiento riguroso para anticipar cambios en el mercado financiero nacional.
Este fenómeno refleja la compleja interrelación entre política, economía y mercados cambiarios en Bolivia, y la necesidad de fortalecer mecanismos estructurales para garantizar mayor estabilidad y confianza en la moneda nacional y extranjera.
Redacción central Santa Cruz
