Otrora férreo defensor de Luis Arce, el diputado Rolando Cuéllar anunció este lunes que retira su respaldo al mandatario y, más aún, exige el arraigo y cárcel tanto del presidente como de sus hijos, a quienes acusa de beneficiarse de créditos millonarios e influencias políticas. La ofensiva incluye la advertencia de impulsar un juicio de responsabilidades en la Asamblea Legislativa.
La ruptura de Cuéllar con el gobierno marca un punto de inflexión dentro del Movimiento al Socialismo (MAS). El legislador reveló que solicitó informes sobre los préstamos otorgados por el Banco Ganadero a los hijos de Arce, Rafael y Camila, para la adquisición del predio productivo “Adán y Eva” en Santa Cruz. Según Cuéllar, estos créditos constituyen una “burla al pueblo”, pues no guardan proporción con la experiencia ni la solvencia de los beneficiados.
A esto se suma la investigación sobre Marcelo Arce, otro de los hijos del presidente, vinculado al caso Botrading y a supuestas operaciones internacionales relacionadas con el litio. El diputado exigió que el Ministerio Público actúe de inmediato con medidas de arraigo y detención preventiva.
En su declaración, Cuéllar no solo pidió sanciones contra los familiares del mandatario, sino que anticipó un juicio de responsabilidades contra el propio Arce por su presunta implicación en el caso Botrading, vinculado a sobreprecios en la importación de combustible. Según dijo, ya existirían los dos tercios en la Asamblea para autorizar el proceso.
El escenario complica aún más la estabilidad política de Luis Arce. No se trata solo de la presión opositora, sino de una embestida desde dentro del propio MAS, que desnuda fisuras cada vez más profundas y anticipa una disputa interna más feroz rumbo al 2025.
Redacción central Santa Cruz
