En tono irónico y directo, Quiroga acusó a Morales de jugar al misterio electoral tras declarar que no votará nulo el próximo 19 de octubre, pero sin aclarar a quién dará su apoyo. “Salí pues, Evo, y di: ‘apoyo al PDC’, de qué te escondes, no seas q’ewa”, expresó en declaraciones que rápidamente se viralizaron en redes sociales.
El término “q’ewa”, proveniente del quechua, es un insulto que combina la idea de cobardía con una carga despectiva, y su uso por parte del exmandatario genera ruido tanto en el ámbito político como cultural. Quiroga no solo apeló al golpe verbal, sino que lo hizo en el idioma que Morales suele reivindicar como parte de su identidad.
Evo Morales, hasta el cierre de esta edición, no respondió de forma directa a la provocación. Sin embargo, su entorno político insiste en que el exmandatario mantiene influencia en sectores que podrían inclinar la balanza en la segunda vuelta. Para algunos analistas, el reto de Quiroga busca desnudar esa ambigüedad: si Morales apoya al PDC, lo admitiría; si no, se confirmaría que juega a dos puntas.
El cruce de palabras confirma que la contienda electoral en Bolivia ya no se mide solo en encuestas, sino también en el terreno simbólico, donde cada frase, cada término y cada guiño cultural puede arrastrar votos… o despertar resentimientos.
Redacción central Cochabamba
