El Gobierno de Bolivia, encabezado por el presidente Luis Arce, rechazó categóricamente la decisión de Estados Unidos de descertificar al país en materia de lucha contra el narcotráfico por segundo año consecutivo. El anuncio, realizado el 15 de septiembre por el presidente Donald Trump, incluyó a Bolivia junto a Colombia, Venezuela, Afganistán y Birmania, bajo el argumento de que estos Estados “incumplen de manera demostrable” sus compromisos internacionales antidrogas.
A través de un comunicado, el Ministerio de Defensa Social y el Viceministerio de Sustancias Controladas calificaron la medida como un “pronunciamiento político” y “unilateral”, sin fundamentos técnicos. “El narcotráfico es un problema mundial de responsabilidades compartidas. Rechazamos que EE.UU. se arrogue el rol de juez en esta lucha”, señala el documento oficial.
El Ejecutivo destacó los avances nacionales, entre ellos el incremento del 62% en las incautaciones de cocaína en 2023, la destrucción de laboratorios ilegales y la cooperación judicial reflejada en la extradición del exjefe antidrogas Maximiliano Dávila. Si bien el informe del Departamento de Estado reconoce parte de estos logros, también cuestiona la falta de consistencia en las acciones bolivianas y advierte sobre el uso del país como ruta de tránsito para cocaína y precursores químicos.
La descertificación implica restricciones en la asistencia estadounidense; sin embargo, Washington aplicó una exención por “interés nacional vital” que permitirá mantener cierta cooperación en seguridad. Para analistas de centros como Insight Crime, la medida responde más a un enfoque político de Washington que a una evaluación técnica, ignorando el contexto socioeconómico de Bolivia y el rol central del consumo en Estados Unidos.
Mientras sectores de la oposición aprovecharon el hecho para cuestionar la gestión del MAS, el oficialismo insistió en que Bolivia seguirá apostando por una estrategia soberana, basada en el desarrollo alternativo y no en las fumigaciones forzadas. En paralelo, el Gobierno convocó a la comunidad internacional a replantear la lucha antidrogas desde una visión multilateral, recordando que la “guerra contra las drogas” solo tendrá resultados con soluciones globales y no con sanciones unilaterales.
Redacción central La Paz
