La Corporación Andina de Fomento (CAF) le extendió la mano al presidente electo Rodrigo Paz Pereira con un programa de apoyo financiero por 3.100 millones de dólares para el periodo 2025–2030, anunciado como un “Marco de Financiamiento para la Recuperación Económica”.
Sin embargo, el acuerdo llega con una pregunta inevitable: ¿cuáles son las condiciones del préstamo?
El compromiso busca respaldar la estabilidad macroeconómica, la integración regional y la acción climática, pero la CAF —como todo organismo multilateral— no otorga recursos sin contrapartes. En los próximos meses se conocerán las cláusulas técnicas y los ajustes fiscales que el nuevo gobierno deberá asumir para acceder a cada desembolso.
El asesor económico de Paz, Gabriel Espinoza, celebró el convenio como un “paso firme hacia la reconstrucción de la confianza internacional”, pero el trasfondo sugiere que Bolivia entra a una etapa de negociación financiera compleja, donde la transparencia será clave para mantener la credibilidad del proceso.
El país aún enfrenta una crisis de liquidez y déficit fiscal superior al 7%, mientras que sus reservas internacionales se mantienen en niveles mínimos. En ese contexto, los 3.100 millones de dólares podrían significar tanto oxígeno como presión para el nuevo gobierno, dependiendo del tipo de interés y los plazos que finalmente se pacten.
Redacción central La Paz
