El reciclaje de cuadros vinculados a las gestiones de Evo Morales y Luis Arce ha reactivado cuestionamientos sobre la supuesta ruptura que el Gobierno de Paz prometió impulsar. Para el analista Ramiro Calasich G., la administración actual “repite el desastre”, porque habla de capitalismo pero no toca el gasto público, no reduce el tamaño del Estado y se rodea de los mismos operadores del modelo plurinacional. Según su lectura, esta continuidad institucional no solo frena reformas, sino que incluso podría terminar rearticulando al masismo.
A esta crítica se suman voces ciudadanas como la de un usuario identificado como La Oveja Negra, quien sostiene que el Gobierno “recicla gente de Arce y Evo” y que muchos de los nuevos nombramientos carecen de ideología y principios. Desde esta perspectiva, el reciclaje no representa un giro, sino el retorno silencioso de operadores que han sabido adaptarse a cualquier administración. La falta de renovación real genera dudas sobre la profundidad del cambio prometido.
Aunque el MAS se encuentra fragmentado y sin liderazgo definido, la permanencia del mismo aparato estatal beneficia a quienes dominan la burocracia plurinacional más que al partido como tal. Si el Gobierno no toma distancia del modelo heredado y no impulsa ajustes estructurales, el país corre el riesgo de seguir atrapado en un ciclo donde los rostros cambian, pero el sistema permanece intacto. En ese escenario, la continuidad del Estado plurinacional pesa más que cualquier discurso de transformación.
Redacción central La Paz
