El vicepresidente de Bolivia, Edman Lara, aterrizó hoy en Belém do Pará para una reunión estratégica con el diplomático brasileño Andrés Corrêa do Lago, presidente designado de la COP 30, y dejó un mensaje claro: Latinoamérica debe llegar unida al mayor evento climático del planeta. Acompañado por el ministro Óscar Mario Justiniano, Lara subrayó que la Amazonía no es solo un bosque compartido, sino un destino común que exige decisiones urgentes y coordinadas.
Durante el encuentro, ambos países profundizaron en rutas para impulsar un desarrollo sostenible real, que combine justicia social, protección ambiental y crecimiento productivo. Lara insistió en que la voz de Bolivia debe sonar fuerte en la COP 30, llevando propuestas que partan de las necesidades de los pueblos amazónicos y del impacto que el cambio climático ya deja sentir en recursos hídricos, agricultura y biodiversidad.
El mensaje final del vicepresidente fue contundente y emotivo: solo el diálogo regional y el trabajo conjunto pueden abrirle camino a un futuro más verde y justo. La reunión en Belém se convierte así en una señal política poderosa de que Bolivia quiere y puede liderar una agenda climática ambiciosa, con la Amazonía como corazón y símbolo de la batalla global por la vida.
Redacción central Santa Cruz
