El Ministerio de Economía difundió un arte destacando que la inflación mensual de noviembre llegó a 0,40%, presentándola como una señal de avance en la estabilización de precios. El dato es correcto y proviene del informe oficial del Instituto Nacional de Estadística (INE), que registró una moderación en el ritmo de aumento del Índice de Precios al Consumidor respecto a meses previos. La cartera económica aprovechó ese resultado para reforzar el mensaje de que la gestión gubernamental estaría logrando aliviar gradualmente la presión sobre los bolsillos de las familias bolivianas.
Sin embargo, especialistas consideran que presentar este dato como un “logro pleno” resulta prematuro, dado que la inflación acumulada del año aún se mantiene cercana al 20%, una cifra que evidencia un impacto sostenido en el poder adquisitivo. Además, los relevamientos estadísticos del INE, como cualquier medición basada en muestreo, operan con márgenes de error que pueden mover la variación mensual algunos puntos, especialmente en productos altamente volátiles. Por ello, aunque noviembre muestra una moderación real, el resultado no necesariamente establece una tendencia sólida de recuperación.
Aun así, en términos comunicacionales, el arte difundido por Economía se apoya en un indicador genuinamente positivo: varios alimentos registraron bajas de precio en noviembre, lo que contribuyó a ese 0,40% mensual. Para el Gobierno, este tipo de señales son valiosas para sostener un discurso de estabilidad en construcción. Para el análisis especializado, en cambio, el dato sirve como un alivio puntual que debe ser observado con prudencia y con atención a lo que ocurra en diciembre, cuando podrá determinarse si la moderación responde a un cambio estructural o a un episodio aislado.
Redacción central La Paz
