El reciente comunicado del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas puso fin a la confusión generada por versiones mediáticas sobre la aplicación del régimen de distribución 50/50. La aclaración enfatiza que en ningún momento se afirmó que este modelo entraría en vigencia recién en 2027 y que, pese a que la ley del PGE 2026 no incluyó el mecanismo, se trabaja en un ajuste normativo que permita su implementación durante la misma gestión. Este pronunciamiento oficial marca la pauta y merece ser tomado como la referencia más fiable sobre el tema.
Sin embargo, la necesidad de este comunicado deja en evidencia una brecha comunicacional originada por las declaraciones previas del ministro José Gabriel Espinoza, que llevaron a algunos medios a interpretar que la aplicación del 50/50 no sería posible en 2026. La posterior aclaración del Ministerio plantea una interrogante inevitable: ¿por qué el ministro expresó inicialmente una posición distinta y luego debió rectificar? Estas inconsistencias generan ruido innecesario en un tema altamente sensible para las regiones.
En este contexto, el ministro Espinoza —recién llegado al cargo— deberá extremar cuidado en sus intervenciones de prensa, especialmente en asuntos estructurales que afectan la distribución de recursos y la credibilidad del Gobierno. Su comunicación pública no puede dejar espacio para imprecisiones que obliguen a rectificaciones posteriores, pues cada declaración forma parte del relato institucional de la nueva administración.
Por ello, su equipo de comunicación tiene un rol indispensable: acompañarlo, prepararlo y anticiparse a interpretaciones mediáticas que puedan derivar en polémicas no deseadas. Evitar estos tropiezos no solo protege la imagen del propio ministro, sino también la del presidente Rodrigo Paz, cuya gestión recién inicia y necesita transmitir firmeza, coordinación y coherencia frente al país, recomendó el experto en comunicación institucional, Juan Flores.
Redacción central La Paz
