El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que la caja fuerte incautada contiene dólares, euros, reales, pesos bolivianos, además de relojes, joyas y otros objetos de valor. El hallazgo, lejos de cerrar interrogantes, abre nuevas líneas de investigación sobre el alcance patrimonial del presunto narcotraficante y su red de operaciones.
La autoridad explicó que la demora en la entrega de la caja se debió a dos elementos considerados clave. El primero, un dispositivo celular con información relevante que fue remitida a Estados Unidos para su análisis, lo que sugiere cooperación internacional en el caso. El segundo, la presencia de pasaportes falsificados de Marset y su acompañante, lo que refuerza la hipótesis de movilidad transnacional y uso de identidades fraudulentas.
Además, dentro de la caja se encontraron tarjetas de crédito y otros documentos, que ahora forman parte del proceso investigativo. Estos elementos podrían ser determinantes para rastrear operaciones financieras, vínculos y posibles rutas del dinero.
El caso de Marset continúa siendo uno de los más sensibles para el país, no solo por la magnitud de los bienes encontrados, sino por las dudas persistentes sobre la gestión de los operativos y los tiempos en la cadena de custodia. La revelación tardía de la caja fuerte alimenta el debate sobre transparencia institucional y eficacia en la lucha contra el narcotráfico.
Por Equipo de redacción
