La afirmación fue realizada este sábado durante un encuentro con dirigentes de la Central Obrera Regional (COR) alteña, donde Paz sostuvo que cerca del 40% de una inversión anunciada por Coca-Cola para Bolivia iba a ser destinada inicialmente a El Alto, pero que la empresa habría decidido redirigir esos recursos hacia otras regiones del país.
Según el mandatario, los constantes bloqueos, marchas y protestas terminaron generando incertidumbre para la inversión privada, especialmente en una ciudad considerada estratégica para la industria y la logística nacional.
La polémica surge porque la compañía sí anunció semanas atrás una inversión cercana a los 382 millones de dólares en Bolivia para el periodo 2026-2030, enfocada en modernización de plantas, logística y fortalecimiento de operaciones.
No obstante, en ninguno de sus comunicados oficiales mencionó cancelaciones, cambios de destino o preocupaciones específicas relacionadas con El Alto.
Hasta el momento, ni The Coca-Cola Company ni su representación en Bolivia emitieron un pronunciamiento público confirmando las declaraciones de Paz.
El episodio aparece en medio de un escenario de fuerte tensión social y política. Los bloqueos ya afectan el abastecimiento, el transporte y las actividades económicas en varias regiones, mientras sectores sindicales endurecen medidas de presión contra el Gobierno.
Las declaraciones del presidente buscan instalar una advertencia directa: la crisis social no solo tendría impacto político, sino también consecuencias sobre la confianza empresarial y la llegada de inversiones al país.
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Por Equipo de redacción
