Las declaraciones de Solares surgen en un contexto de conflictividad, bloqueos y enfrentamientos en distintas regiones del país. El exdirigente sindical aseguró que los sectores sociales estarían dispuestos a instalar un “verdadero diálogo”, pero condicionó cualquier acercamiento a que se deje sin efecto la orden de aprehensión contra el dirigente cobista Mario Argollo.
Solares sostuvo además que será el propio Argollo quien deberá plantear “las bases fundamentales” de una eventual negociación política, dejando entrever que algunos sectores movilizados ya no solo buscan respuestas económicas, sino una salida política a la crisis nacional.
La posición coincide con el endurecimiento del discurso de parte de dirigentes sindicales y organizaciones sociales que en los últimos días comenzaron a hablar abiertamente de la salida de Rodrigo Paz del poder. Sin embargo, hasta ahora no existe una postura unificada de todas las organizaciones movilizadas sobre cómo encarar una eventual transición.
Desde el Ejecutivo, la respuesta ha sido contundente. El Gobierno descartó cualquier posibilidad de renuncia presidencial y afirmó que defenderá la institucionalidad democrática y el mandato constitucional. Ministros y voceros señalaron que las protestas dejaron de ser únicamente sectoriales y denunciaron intentos de desestabilización política.
Mientras tanto, la tensión continúa creciendo en las calles, con enfrentamientos, operativos policiales y una creciente incertidumbre sobre si el conflicto derivará en un diálogo político o en una mayor radicalización de las movilizaciones.
