Desde la madrugada de este sábado, contingentes policiales, apoyo logístico militar y maquinaria pesada avanzaron en distintos puntos de la carretera La Paz-Oruro con el objetivo de habilitar rutas para el abastecimiento de productos esenciales.
El Gobierno calificó el operativo como una acción “estrictamente humanitaria”, enfocada en garantizar el paso de cisternas, ambulancias y camiones con alimentos ante el riesgo de desabastecimiento que afecta principalmente a La Paz y El Alto tras más de dos semanas de conflictos.
En las primeras horas del operativo se observó circulación parcial de vehículos de carga, lo que permitió al Ejecutivo mostrar capacidad de reacción y recuperar presencia en rutas que permanecían prácticamente paralizadas.
Sin embargo, el escenario aún está lejos de normalizarse. En varios sectores persisten bloqueos y focos de tensión con grupos movilizados que rechazan el avance policial y mantienen presión contra el Gobierno. Además, regiones como Cochabamba y el altiplano continúan reportando dificultades logísticas y abastecimiento irregular.
Analistas consideran que el objetivo inmediato del Gobierno no sería levantar todos los bloqueos en un solo operativo, sino contener el deterioro económico y social, además de recuperar iniciativa política en medio de una creciente presión urbana por la falta de productos y combustible.
El éxito real del corredor humanitario dependerá de si durante el fin de semana logra estabilizar el abastecimiento y evitar nuevos enfrentamientos en las carreteras.
Por Equipo de redacción
