A través de un pronunciamiento público, Paz reconoció que la situación aún está lejos de resolverse por completo y admitió que ambas ciudades «todavía enfrentan momentos difíciles». Sin embargo, sostuvo que los recientes avances son resultado del trabajo coordinado y del diálogo con sectores que, en sus palabras, «apuestan por un futuro mejor para Bolivia».
El presidente boliviano remarcó que el ingreso de combustible y gas representa un paso importante para aliviar la presión sobre los hogares paceños y alteños, afectados por largas filas en estaciones de servicio y problemas de abastecimiento de productos básicos.
Paz también expresó su agradecimiento a la población por la paciencia y la resistencia demostradas durante la emergencia. «Gracias al pueblo boliviano por la resistencia y la fortaleza en estos momentos difíciles», afirmó.
Finalmente, aseguró que continuará impulsando acciones para restablecer la normalidad en el país. «Seguiremos trabajando con firmeza hasta devolver tranquilidad a cada hogar y la estabilidad que Bolivia merece», concluyó.
Por Equipo de redacción
