Dom. Oct 4th, 2026

Controles de ASFI al dólar reabren debate sobre la verdadera flexibilidad cambiaria en Bolivia

Los operativos desplegados por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) en casas de cambio de todo el país, con el objetivo de controlar la compra y venta de dólares y combatir la especulación, volvieron a poner sobre la mesa una interrogante económica de fondo: ¿existe realmente un régimen cambiario flexible en Bolivia o el mercado continúa operando bajo una fuerte regulación estatal?

La ASFI informó que intensificó los controles en casas de cambio autorizadas para verificar el cumplimiento de la normativa vigente, exigiendo la exhibición visible de las cotizaciones de compra y venta de dólares y supervisando que las operaciones se realicen dentro de los márgenes establecidos por la regulación financiera.

Durante las inspecciones, la entidad detectó establecimientos que mantenían sus pizarras sin información sobre las cotizaciones de la divisa estadounidense, por lo que instruyó la publicación inmediata de los precios en lugares visibles para los usuarios. Asimismo, identificó operadores que realizaban actividades cambiarias sin autorización, procediendo a su clausura y advirtiendo sobre posibles acciones legales en caso de reincidencia.

La ASFI sostiene que estas medidas buscan proteger los derechos de la ciudadanía, garantizar transparencia en las transacciones y evitar prácticas especulativas. Sin embargo, los operativos también han reactivado el debate sobre el funcionamiento del nuevo esquema cambiario implementado por el Gobierno.

Diversos analistas observan que, si bien las autoridades hablan de un régimen flexible, las casas de cambio continúan sujetas a límites y márgenes determinados por el Banco Central de Bolivia (BCB), lo que restringe la formación libre de precios en función de la oferta y la demanda.

En los hechos, el mercado cambiario boliviano opera bajo una modalidad administrada, donde el Estado mantiene una participación activa en la definición de las reglas de funcionamiento. Para algunos economistas, esta intervención es necesaria para evitar distorsiones y proteger a los consumidores; para otros, dificulta que el precio del dólar refleje la realidad de la disponibilidad de divisas en el país.

La discusión cobra mayor relevancia en un contexto marcado por la escasez de dólares y la creciente brecha observada en distintos segmentos del mercado. Mientras el Gobierno defiende los controles como una herramienta para preservar la estabilidad económica, sectores empresariales y especialistas consideran que cualquier régimen flexible debe incorporar una mayor participación de las fuerzas del mercado en la determinación del tipo de cambio.

En este escenario, los controles de la ASFI no solo apuntan a garantizar el cumplimiento de la normativa, sino que también ponen en evidencia el desafío de equilibrar regulación, transparencia y señales de mercado en una economía que continúa enfrentando presiones sobre la disponibilidad de divisas.

Por Equipo de redacción

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