Según la Agencia Boliviana de Información (ABI), el funcionamiento del CNFC estará sustentado en agendas de trabajo, responsabilidades institucionales y mecanismos de seguimiento para atender oportunamente los principales desafíos que enfrentan los operadores de comercio exterior.
El comunicado también sostiene que Bolivia apuesta por el diálogo, la estabilidad, la producción y su integración con el mundo, además de reafirmar el compromiso del Estado y el sector privado para recuperar el dinamismo del comercio exterior y fortalecer la competitividad nacional.
Más allá del mensaje institucional, el anuncio deja entrever un reconocimiento de que la reciente crisis logística y comercial afectó el desempeño del comercio exterior y que persisten obstáculos en materia regulatoria, aduanera y de facilitación del comercio.
No obstante, el comunicado no precisa qué medidas concretas serán implementadas, cuáles serán los plazos de ejecución, qué instituciones asumirán responsabilidades específicas ni cómo se evaluará el cumplimiento de los acuerdos.
En ese contexto, especialistas consideran que el éxito del CNFC dependerá menos de las declaraciones y más de su capacidad para reducir tiempos, simplificar trámites, resolver problemas operativos y generar resultados medibles para exportadores, importadores y operadores logísticos.
La nueva instancia abre una expectativa de coordinación público-privada, pero será la ejecución de las acciones comprometidas la que determinará si el Consejo se convierte en una herramienta efectiva para impulsar el comercio exterior o permanece como un espacio de concertación con impacto limitado.
Por Equipo de redacción
