Vie. Oct 2nd, 2026

Alianza Libre se resquebraja: cuatro legisladores se alejan y queda expuesta su falta de estructura política

La Alianza Libre enfrenta su primera gran prueba de cohesión en la Asamblea Legislativa. Cuatro de sus legisladores anunciaron su alejamiento del bloque, en un movimiento que trasciende la disputa entre parlamentarios y Jorge Tuto Quiroga. El episodio expone una debilidad más profunda: Libre consiguió convertirse en una fuerza electoral, pero no parece haber logrado construir una estructura política común capaz de mantener unidos a sus integrantes después de las elecciones.

La salida de los cuatro legisladores pone sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿quién conduce realmente a Libre?

Quiroga es el principal referente electoral de la alianza y fue su candidato presidencial, pero las organizaciones que confluyeron en Libre conservaron sus propias estructuras, liderazgos e intereses. El episodio protagonizado por Branko Marinkovic y Ernesto Suárez vuelve visible esa realidad.

Marinkovic cuestionó directamente a Quiroga y rechazó las acusaciones sobre supuestos “maletines” y dinero para comprar apoyos en la Asamblea. Suárez, por su parte, marcó distancia desde una posición todavía más clara: recordó que ellos pertenecen a Demócratas y no al partido Libre.

La discusión, por tanto, no se limita a quién permanece o quién abandona. El problema es la autoridad política que tiene la conducción de una alianza sobre legisladores que llegaron al Parlamento bajo distintas organizaciones.

El problema de las alianzas electorales

En Bolivia, las alianzas pueden ser efectivas para juntar fuerzas frente a una elección presidencial. Pero una vez terminado el proceso electoral comienza una etapa mucho más compleja: gobernar, legislar y tomar decisiones comunes.

Es ahí donde las diferencias pueden convertirse en rupturas.

Un legislador puede sostener que su mandato proviene directamente del voto ciudadano y que, por tanto, no responde a una jefatura política de la alianza. Esa lógica debilita cualquier intento de construir una bancada disciplinada si no existen mecanismos internos claros para resolver las discrepancias.

El caso de Marinkovic, además, no aparece de la nada. Su trayectoria política ya había mostrado distancia respecto de Quiroga. Suárez, en cambio, reivindica la identidad de Demócratas dentro de la alianza.

Libre, entonces, parece enfrentar una paradoja: fue capaz de unir fuerzas para competir, pero todavía debe demostrar que puede mantenerlas unidas para gobernar.

Tuto denuncia transfugio mientras su alianza pierde cohesión

La situación adquiere mayor impacto político porque se produce después de que Libre denunciara que desde el Gobierno se estaría intentando captar legisladores mediante cargos públicos, prebendas y dinero.

Las salidas no prueban que esos legisladores hayan sido comprados ni que exista transfugio. Pero sí generan una contradicción política evidente: mientras Libre acusa al oficialismo de intentar romper su bancada, cuatro de sus propios legisladores toman distancia de la alianza.

El desafío para Quiroga ya no es únicamente defender a su bancada de eventuales intentos de captación. También deberá demostrar que existe una conducción política capaz de mantener cohesionadas a las fuerzas que conformaron Libre.

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Por Equipo de redacción

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