Jue. Sep 10th, 2026

Rubio mira a Colombia, Ecuador y Perú y Bolivia queda fuera del discurso: la oportunidad que Ríos dice que Paz pierde

Rubio habló de Colombia. Elogió a Perú, Ecuador y a otros socios de la región. Bolivia no apareció. No es una prueba de que Washington le haya cerrado la puerta a La Paz, pero sí una fotografía incómoda para el Gobierno de Rodrigo Paz: mientras Estados Unidos construye nuevas alianzas en seguridad, energía, minerales críticos y comercio con sus vecinos, Bolivia corre el riesgo de mirar desde la vereda. Para el analista Mauricio Ríos García, esa es precisamente la oportunidad que Paz estaría dejando escapar.

La visita de Rubio a Colombia no fue protocolar. El secretario de Estado estadounidense y el presidente colombiano Abelardo de la Espriella anunciaron una profundización de la cooperación en seguridad, inteligencia, entrenamiento y lucha contra el narcotráfico. Además, se firmaron memorandos sobre cadenas de suministro de minerales críticos y tierras raras y sobre cooperación estratégica civil nuclear.

Washington busca reforzar la cooperación en seguridad, narcotráfico y comercio. En Colombia destacó la nueva etapa de la relación bilateral; posteriormente, en Ecuador, anunció que pedirá al Congreso estadounidense nuevos recursos para seguridad y respaldó la estrategia de Daniel Noboa contra las organizaciones criminales.

En ese escenario, Ríos García sostiene que Bolivia estaría dejando pasar una oportunidad. Su crítica a Paz no se centra solamente en la ideología, sino en la capacidad de convertir el nuevo escenario internacional en resultados para el país. La tesis del analista es que Washington está abriendo puertas en materia de seguridad, energía, minerales críticos, comercio e inversión y que Bolivia debería aprovecharlas con pragmatismo, sin quedar atrapada en el temor a ser identificada políticamente con la derecha estadounidense.

La comparación con Colombia es particularmente incómoda. Mientras De la Espriella consiguió sentarse con Rubio y poner sobre la mesa recursos estratégicos, seguridad, migración, inteligencia y cooperación nuclear, Bolivia no estuvo en esa conversación pública en Barranquilla. No significa que Estados Unidos haya roto con Bolivia ni que Washington haya decidido darle la espalda, pero sí muestra que, al menos en esta fotografía diplomática, otros países están ocupando el espacio de socios prioritarios que Bolivia también podría intentar disputar.

Y aquí aparece el dato político que no conviene perder de vista: Rubio sí se refirió durante su gira a Ecuador y Perú y destacó la cooperación con esos países, pero Bolivia no fue mencionada en su intervención pública en Colombia. Esa ausencia, por sí sola, no demuestra una decisión de Washington contra La Paz.

Pero sí permite formular una pregunta incómoda para el Gobierno de Paz: mientras los vecinos convierten su acercamiento a Estados Unidos en acuerdos concretos, ¿qué está consiguiendo Bolivia?

Ríos García considera que la respuesta debería pasar por menos prejuicio ideológico y más pragmatismo. La oportunidad, desde su perspectiva, no consiste en copiar mecánicamente el modelo colombiano ni en subordinar la política exterior boliviana a Washington. Consiste en entender que la geopolítica también se traduce en inversión, tecnología, seguridad, mercados y oportunidades para los países que saben moverse a tiempo.

La imagen de Barranquilla deja entonces una pregunta sobre la mesa: Rubio estuvo allí, Colombia aprovechó la visita y Bolivia no apareció en el discurso. ¿Paz está perdiendo una oportunidad estratégica o todavía tiene margen para jugar sus cartas?

Por Equipo de redacción

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