La Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin) y el Comité Cívico Pro Santa Cruz intensifican sus demandas al gobierno de Luis Arce para garantizar el abastecimiento de combustible, en medio de una crisis que ha paralizado sectores clave del país. Mientras los mineros amenazan con movilizaciones nacionales a partir del 19 de marzo si no hay soluciones, los cruceños convocan a una Asamblea de la Cruceñidad para definir medidas de fuerza, exigiendo no solo suministro, sino también la liberación de importaciones y transparencia en el manejo de recursos.
La escasez de diésel y gasolina, atribuida por el gobierno a la falta de dólares para importaciones, ha generado filas interminables en surtidores y puesto en riesgo la cosecha de verano en Santa Cruz, así como las operaciones mineras en el occidente. Fencomin, liderada por Josué Caricari, declaró un «estado de emergencia» y reclama soluciones inmediatas para sus cooperativas, mientras Stello Cochamanidis, del Comité Cívico, advierte sobre un «colapso económico» si no se actúa.
Sin embargo, hoy sábado, el presidente Arce ofreció un alivio tentativo. Según un reporte de CalleBolivia, 47 millones de litros de gasolina ya se descargaron en Arica, con 50 millones más en camino, y 120 cisternas de diésel salen diariamente desde Sica Sica. Estas acciones forman parte de las «10 medidas transitorias» anunciadas el miércoles para mitigar la crisis. «Bolivia no está quebrada», reiteró Arce, defendiendo el subsidio a los combustibles y prometiendo normalizar el suministro en los próximos días.
Aún así, la respuesta genera escepticismo. Fencomin insiste en que sin resultados concretos antes del martes, las protestas serán inevitables. En Santa Cruz, el Comité Cívico califica las medidas como «parches» y exige soluciones estructurales. Con la presión en aumento y el combustible en camino, el país espera si este anuncio logra desactivar el conflicto o si las calles serán el próximo escenario de la disputa.
Redacción central y agencias
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