El diputado «evista» Héctor Arce expresó su frustración tras más de cuatro semanas intentando comunicarse con el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, sin obtener respuesta. Arce, un cercano aliado del expresidente Evo Morales, afirmó que ha buscado dialogar con Rodríguez sobre «el tema político» en un momento de crecientes rumores de ruptura entre Morales y quien fuera considerado su sucesor natural dentro del Movimiento al Socialismo (MAS).
«Yo le tengo mucho cariño y respeto a Andrónico, pero no me contesta las llamadas», señaló Arce en declaraciones recientes. El legislador reveló que incluso intentó contactarlo a través de su edecán, sin éxito, lo que evidencia un distanciamiento cada vez más marcado entre Rodríguez y el ala «evista» del partido. Estas tensiones se enmarcan en la crisis interna del MAS, que enfrenta divisiones entre los seguidores de Morales, el sector afín al presidente Luis Arce y una posible tercera vía liderada por Rodríguez de cara a las elecciones de 2025.
Rodríguez, quien en el pasado fue visto como el «delfín» de Morales, ha dado señales de independencia en los últimos meses, incluyendo críticas públicas al expresidente por su elección de Luis Arce como candidato en 2020. Su silencio ante los intentos de contacto de Héctor Arce refuerza las especulaciones de que busca desmarcarse del «evismo» para consolidar su propia plataforma política. Analistas sugieren que este distanciamiento podría ser un paso estratégico mientras el MAS se fragmenta y las bases exigen claridad rumbo a los comicios.
Por su parte, Arce insistió en su deseo de reunirse con Rodríguez para abordar la situación del partido, aunque el prolongado mutismo del senador plantea dudas sobre las posibilidades de reconciliación. En un contexto donde Morales mantiene su intención de candidatear a pesar de obstáculos legales, y Luis Arce busca la reelección, la postura de Rodríguez podría ser clave para redefinir el futuro de la izquierda boliviana considerando los resultados de las encuestas últimas.
Redacción central
