El Servicio de Registro Cívico (Serecí) se alista para desplegar un operativo nacional e internacional que permitirá registrar a nuevos electores y actualizar datos en el padrón electoral. Este proceso, que durará hasta el 7 de mayo, está especialmente dirigido a jóvenes que ejercerán por primera vez su derecho al voto.
Si bien los 350 mil nuevos inscritos proyectados equivalen a menos del 5% del padrón actual —que en las elecciones judiciales fue de 7.334.435 habilitados—, su peso simbólico y estratégico no es menor. Esta nueva generación, que ha crecido en un país marcado por la polarización política y la disputa sobre el rumbo económico e institucional, podría inclinar la balanza en unas elecciones donde los márgenes podrían ser estrechos.
“Son jóvenes que pueden decidir si apuestan por la continuidad del modelo actual o si impulsan un cambio”, señalan analistas políticos, que también advierten sobre el reto de motivar a este segmento, históricamente menos comprometido con los procesos electorales.
Además del desafío cuantitativo, el reto cualitativo es aún mayor: esta generación exige propuestas que conecten con sus realidades —educación, empleo, derechos digitales, medioambiente— y respuestas a su creciente desafección con la política tradicional.
La inscripción, que solo requiere la presentación de la cédula de identidad vigente, se apoyará en 1.250 equipos distribuidos en todo el país y 121 en el exterior, con el trabajo de unas 2.650 personas, incluyendo brigadas móviles.
De cara al 17 de agosto, cuando Bolivia elegirá presidente, vicepresidente, legisladores y representantes supraestatales, este nuevo bloque de votantes podría no solo marcar tendencias, sino también dar un giro al tablero político.
Redaccion central
