La calificadora Moody’s rebajó la calificación de la deuda soberana de Bolivia de Caa3 a Ca, manteniendo una perspectiva estable. En su informe, la agencia advirtió un riesgo creciente de incumplimiento en los pagos de deuda, a raíz de una situación financiera «cada vez más frágil». Entre los factores que motivaron esta baja, la calificadora destacó:
Deterioro de las reservas internacionales netas, que restringe el margen de acción del Gobierno.
Altos niveles de subsidios a los combustibles, que presionan las finanzas públicas.
Acceso limitado a financiamiento externo, debido al bloqueo legislativo.
Dependencia creciente del Banco Central, especialmente a través de mecanismos extraordinarios como la compra de oro.
Y un marcado deterioro institucional, que afecta la capacidad del Estado para tomar decisiones fiscales oportunas.
Moody’s expresó su preocupación porque las políticas actuales, si bien evitan un colapso inmediato, no logran estabilizar a mediano plazo las cuentas externas ni las finanzas públicas, generando una erosión de la sostenibilidad económica.
Frente a este análisis, el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, respondió que Bolivia ha cumplido “puntualmente” con todas sus obligaciones financieras, pese a que hace más de dos años la agencia predice un posible impago. “No han corregido su metodología ni su análisis, a pesar de que los hechos demuestran lo contrario”, afirmó este domingo al canal estatal.
El ministro también destacó que el Banco Central de Bolivia (BCB), mediante la Ley de Fortalecimiento de las Reservas Internacionales Netas, gestiona la compra de oro nacional para luego venderlo en mercados internacionales, permitiendo así obtener divisas frescas sin recurrir a nuevas fuentes de deuda.
La crítica gubernamental se produce en un momento donde más de 1.600 millones de dólares en créditos externos están estancados en la Asamblea Legislativa, principalmente por la oposición de parlamentarios del MAS evista y de las bancadas de Creemos y Comunidad Ciudadana. El caso más reciente fue la negativa a aprobar un crédito japonés de $us 100 millones con interés del 0,01%, destinado a emergencias y logística electoral.
Montenegro también recalcó que el gobierno de Luis Arce garantiza el abastecimiento de combustibles, a pesar de que el país importa el 90% del diésel y más del 50% de la gasolina, productos que son subvencionados y comercializados a precios congelados. Esta política representa una alta carga para las reservas en divisas.
Finalmente, el ministro lamentó que Moody’s no haya considerado factores como el bajo nivel de endeudamiento público (24,4% del PIB) ni el impacto del contexto internacional adverso, incluyendo las barreras comerciales impuestas por Estados Unidos.
“El Gobierno está haciendo un esfuerzo titánico y responsable para mantener la estabilidad económica y el cumplimiento de los compromisos. Lamentablemente, eso no ha sido suficientemente valorado por la calificadora”, concluyó Montenegro.
Redacción central y Abi
