La política no solo se hace con discursos, sino también con imágenes. Una de las más simbólicas en la carrera de Samuel Doria Medina lo muestra sonriendo y estrechando la mano de Pedro Sánchez, actual presidente del Gobierno de España y líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), referente global de la socialdemocracia europea.
Esa fotografía no fue casual. En un país como Bolivia, donde las posiciones políticas suelen reducirse a extremos —estatismo populista o liberalismo duro—, Samuel intentó posicionarse como una “tercera vía”: un empresario moderno que defiende el mercado, pero que también comprende la necesidad de equidad, institucionalidad y políticas públicas.
Capitalista, sí. Pero con sensibilidad social
Durante el reciente debate presidencial de Unitel, Samuel lo dijo sin rodeos: “Soy capitalista”. Y no es nuevo. Su trayectoria empresarial lo avala, desde la gestión de SOBOCE hasta sus inversiones en construcción. Pero su acercamiento a líderes como Pedro Sánchez revela otra capa de su estrategia: mostrar una cara capitalista con sensibilidad social, al estilo europeo.
En efecto, la socialdemocracia europea no es contraria al mercado, sino que busca equilibrarlo con políticas de bienestar y justicia social. Al posar con Pedro Sánchez, Samuel enviaba un mensaje a los votantes: puede liderar un modelo de crecimiento con rostro humano, como lo hacen economías estables y socialmente responsables.
Un mensaje para el electorado de centro
La imagen de Samuel con Pedro Sánchez también buscaba hablarle directamente a un público clave: las clases medias urbanas, los jóvenes profesionales y todos aquellos que rechazan el autoritarismo del MAS pero tampoco confían en la derecha tradicional.
En otras palabras, esa fotografía le da legitimidad internacional y política moderada, justo cuando en Bolivia escaseaban referentes con ese perfil. Ahora habrá que ver si esa movida le permite después de varios intentos llegar a la presidencia de Bolivia.
Redaccion central
