Rodrigo Paz volvió a marcar distancia del estilo confrontacional de su gabinete.
“No negociamos el futuro de la Patria ni las decisiones que nos confió el pueblo. Mi compromiso es con el país que nos puso aquí, no con intereses particulares. Seguimos firmes, con la frente en alto y la lealtad intacta”, afirmó este lunes mientras continuaba su ronda de reuniones con comerciantes de El Alto, dirigentes de Fencomin y otros sectores.
A diferencia de varios ministros que suelen recurrir a tecnicismos o discursos duros, el Presidente optó por un lenguaje directo y pedagógico, apelando a ejemplos cotidianos para explicar los alcances del decreto y los riesgos de no haber tomado la medida. Su estrategia fue clara: bajar el conflicto al terreno de lo comprensible y justificar que la decisión no responde a presiones, sino —según él— a la responsabilidad de “evitar un daño mayor” a la economía.
El mensaje también buscó enviar una señal política interna, mostrando a un Presidente que intenta retomar el control narrativo frente a un fin de semana marcado por tensiones, declaraciones cruzadas y un desgaste acelerado dentro del propio gabinete. Paz se mueve, escucha, explica, sonríe cuando es necesario… y trata de conectar con los sectores sociales.
Redacción central La Paz
