El domingo por la noche, en una transmisión improvisada desde TikTok, el vicepresidente Edmand Lara lanzó uno de sus ataques más duros desde que asumió funciones. Entre cuestionamientos al rumbo económico del país, apuntó directamente contra el equipo de ministros de Rodrigo Paz, a quienes calificó de “pelotudos”, un término que, por su carga despectiva, encendió las alertas sobre el clima político dentro del Gobierno recién posesionado. Sus palabras se produjeron en medio del creciente descontento social por el DS 5503, que elimina la subvención a los combustibles.
Las declaraciones no pasaron desapercibidas. La viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, salió al frente este lunes para rechazar las expresiones de Lara y subrayar que “el insulto siempre demuestra una falta de argumentos y no está a la altura de lo que le exige el pueblo boliviano”. La autoridad advirtió que convertir los desacuerdos en ataques personales solo desvía la atención de las soluciones a la crisis y pidió al vicepresidente canalizar cualquier denuncia de corrupción por vías judiciales, evitando el espectáculo mediático en redes.
La polémica escaló rápido en la arena legislativa. Parlamentarios como Khaline Moreno y Omar Muriel exigieron al vicepresidente presentar pruebas concretas de sus acusaciones o retractarse públicamente, calificando sus palabras como “irresponsables” y contrarias a la investidura del cargo. Analistas políticos advierten que esta fractura interna, además de exponer tensiones acumuladas, puede erosionar la capacidad del gobierno de centroderecha de sostener una agenda de estabilización económica en un contexto de protestas y desconfianza ciudadana.
Mientras tanto, el presidente Rodrigo Paz optó por el silencio estratégico: evitó referirse al conflicto y mantuvo su agenda enfocada en medidas para contener la crisis económica derivada del reajuste de precios. Sin embargo, la presión interna aumenta, con sectores que incluso evalúan acciones legales contra el vicepresidente, en lo que podría convertirse en el primer gran test de cohesión del nuevo gobierno.
Redacción central La Paz
