La declaración fue emitida por la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, que afirmó que Washington “condena todas las acciones destinadas a desestabilizar al gobierno elegido democráticamente de Rodrigo Paz” y respaldó los esfuerzos “para restablecer el orden en favor de la paz, la seguridad y la estabilidad del pueblo boliviano”.
El pronunciamiento se conoce después de una semana marcada por bloqueos en distintos puntos del país, enfrentamientos en El Alto y una creciente tensión política vinculada a sectores afines al expresidente Evo Morales, quienes exigen cambios en el rumbo económico y político del Gobierno.
Con esta postura, Estados Unidos se suma a otros países de la región que en días recientes manifestaron preocupación por la situación boliviana y rechazaron posibles intentos de desestabilización institucional.
Mientras el oficialismo sostiene que existe un intento coordinado para debilitar al Gobierno en medio de la crisis económica y social, sectores movilizados argumentan que las protestas responden al desabastecimiento de combustible, la falta de dólares y el incremento del costo de vida.
Por Equipo de redacción
